“Dejé mi vocación y mi carrera por el gremialismo que es una pasión”
El secretario General de la Federación de Trabajadores Municipales (Festram) afirma que el sindicalismo es un patriarcado. Que el movimiento feminista es una revolución “que no podrán detener”. Y que, como buen creyente que es, está a favor del aborto legal, seguro y gratuito. “Estoy convencido de que Dios está de acuerdo en que llevemos adelante esa política para preservar la vida de los que menos tienen”.
Hay situaciones, gestos, hechos que signan la vida de las personas. La historia de Claudio Leoni es como una parábola del Peronismo. Su infancia transcurrió de ambos lados del Puente Carretero. Nació en Santo Tomé donde vivió en un rancho, “una construcción de pobre digno, de barro y chapa”. De ahí se mudaron a Santa Fe e improvisaron una casilla debajo de un galpón. El Club Unión fue para él y sus hermanos como un refugio para salir del hacinamiento. Hasta que una determinación de su madre, Leonor, cambiaría para siempre la vida de la familia.
En esos años se escribían cartas. En esos años se creía que el Estado podía dar una respuesta. En esos años, para algunos, las respuestas llegaban. Un día Leonor tomó una decisión: escribirle una carta de puño y letra a Juan Domingo Perón. Al poco tiempo llegó la respuesta, también de puño y letra.
“Esa carta histórica estaba escrita por Perón. Le respondía a mi vieja diciéndole que se dirija al Banco Hipotecario, que iba a tener la vivienda de un Plan Eva Perón”, rememora Claudio Leoni. Esa esquela, ese gesto “me marcó la infancia. Fui tomando conciencia del lugar en el que vivíamos. Me acuerdo que debajo de donde yo dormía, estaban los libros de los Planes Quinquenales, sobre la pared de la heladera había una estampita de Evita. Con todo eso algo tenía que pasar. Esos sentimientos que arrastra una familia después afloran en uno, como la religión, empiezan por el corazón y después uno los va razonando y podes coincidir o no”.
“Sabemos quién sos”
Su padre, tapicero de oficio, siempre le inculcó a Claudio Leoni la importancia de estudiar. Y le hizo caso. Se recibió en la Escuela Industrial Superior de Técnico Constructor ―una venganza poética a los problemas de vivienda―. Mientras estudiaba Ingeniería en la UTN, daba clases en una escuela técnica de Santo Tomé. Paralelamente, la militancia: Centros de Estudiantes, Unión de Estudiantes Secundarios, Asamblea Permanente por los Derechos Humanos.
Después de trabajar unos meses de sobrestante, controlando la construcción del Fonavi San Jerónimo del barrio Centenario, a los 20 años, llegó la posibilidad de ingresar a la Municipalidad de Santo Tomé, a la Dirección de Edificaciones Privadas. Eran los últimos años de la dictadura militar. Y ahí, en el despacho gris de un secretario de gobierno (que en los juicios de Lesa Humanidad figura como personal civil de las Fuerzas Armadas), llegó la advertencia: “Sabemos quién sos”.
La advertencia se iba a replicar en otro despacho pero, esta vez, en el Regimiento 12. El Capitán que lo recibió fue bastante más convincente que el funcionario Municipal. “Me acuerdo que desplegó sobre el escritorio un montón de fotos mías: en la CGT, en diferentes actos, tenían un seguimiento detallado de mis actividades. Lo que nunca supe fue si me “perdonaron la vida” o llegaron tarde”.
Sostener los derechos
Actualmente, Claudio Leoni es secretario General de la Federación de Trabajadores Municipales (Festram), un organismo que agrupa a los 43 Sindicatos de Trabajadores de las Municipalidades y Comunas de toda la provincia. “Lo que te hace abrazar la actividad sindical son las injusticias en el trabajo. Yo dejé mi vocación y mi carrera por el gremialismo, que es una pasión”, asegura Leoni y destaca que la creación del estatuto Municipal, que son las normas primordiales para los trabajadores de ese sector, fue uno de los logros más trascendentes en los que participó como dirigente.
“Yo en ese momento trabajé muy de cerca, tanto en la lucha como en la confección de las leyes que tenemos. Implican las bases de la relación laboral en todos los Municipios y Comunas de la provincia, que es único en el país e incluso en América Latina. En lo personal fue una gran satisfacción la obtención de estos derechos, que incluyen un tema esencial como son las negociaciones colectivas. Santa Fe es una excepción en ese sentido, y me enorgullece haber sido autor y constructor de toda esa base de derechos que tenemos los trabajadores municipales”.
Si bien los logros obtenidos por los trabajadores, en materia de derechos laborales son significativos, “siempre resulta más complicado sostener los derechos, que ganarlos. Y en ese sentido, estamos en una situación muy complicada, que hay que defender en la calle y en los gremios”, asegura Leoni.
Aborto legal, seguro y gratuito
El debate sobre el proyecto de aborto legal, seguro y gratuito trasciende las paredes de la Cámara de Diputados. En tal sentido, la opinión de Leoni es contundente: “Estoy a favor del aborto. No porque esté a favor de que se elimine la vida, como plantean algunos, pero no se puede negar que hay un problema mucho mayor. Que hay muchas más vidas en juego en materia de salud. Que los sectores más humildes son los que pagan las consecuencias”.
“En términos de responsabilidad social, no se puede estar contra del aborto porque siguen siendo las mismas víctimas las que ponen su cuerpo, su vida. Porque hay un Estado que por razones éticas impide que se lleve adelante el aborto legal”, afirma Leoni y asevera que el tema se debe abordar desde una mirada de salud pública: “Considero que el aborto legal, seguro y gratuito es una cuestión de salud pública y de atención necesaria, a los sectores que están vulnerables frente a una práctica que se hacen los ricos y los pobres, pero son los pobres los que se llevan la peor parte. El aborto existe también porque no hay inclusión social, no estamos discutiendo el aborto en los sectores dominantes que, supuestamente, están en contra, van a la iglesia y todos sabemos que se hicieron abortos en las mejores clínicas. Eso es una hipocresía”.
Finalmente, Leoni remata su opinión con una frase resonante: “Como católico estoy convencido de que Dios está de acuerdo en que llevemos adelante esa política para preservar la vida de los que menos tienen”.
El Sindicalismo, un patriarcado
El movimiento feminista como motor del cambio social fue otro de los temas que abordó el dirigente sindical: “yo percibo un proceso revolucionario con la decisión que tomaron las mujeres: de terminar con la violencia machista, de gozar de la libertad, de tener autonomía. Me parece un proceso maravilloso y trascendente. Desde el lugar que me toca ocupar en la Federación impulso esa movida”.
Si bien hay avances en la participación y el crecimiento de las mujeres dentro de los gremios y sindicatos, a nivel nacional hay datos que son incontrastables y reflejan que aún queda mucho por hacer: sobre un total de 37 cargos en el secretariado nacional de la CGT, solo hay dos mujeres.
“El Sindicalismo es patriarcal. Es muy complicado”, reconoce Leoni y añade: “Incluso es complejo para los que queremos que las compañeras puedan tener mayor participación y poder de decisión. En lo personal, trabajo y hago un esfuerzo en el ámbito sindical para que las mujeres tengan el lugar que merecen”.
TS ―¿Festram cuenta con mujeres en cargos importantes?
CL ―Sí, como primera medida respetamos el cupo femenino ―afirma Leoni en referencia a la Ley 25.674, que fijó un cupo femenino del 30 por ciento en los cargos electivos y representativos. La ley está vigente desde noviembre de 2002, sin embargo, no se cumple en todos los gremios―. Pero me parece que solo eso no alcanza. No debería existir un cupo, debería ser parte de la conciencia de todos que las compañeras puedan participar en igualdad de condiciones que los hombres en la vida sindical. Lamentablemente, la sociedad está organizada para el hombre. No hay una evaluación en serio del rol que tiene la mujer tanto en el hogar como en el trabajo. Todo está pensado para los hombres, así está construida esta sociedad. Y romper esas estructuras es tan difícil como romper las estructuras sociales y económicas que tiene el mundo. Por eso creo que es un proceso revolucionario lo que estamos viviendo, que va a evolucionar correctamente, con sus marchas y contramarchas. Pero no lo van a detener. Creo que habrá un gran cambio social donde la mujer va a obtener la igualdad en todo sentido. Lo que trato de inculcar desde mi espacio es lo siguiente: nosotros que luchamos por la justicia social, estamos peleando por la igualdad. Si no nos manejamos en los mismos niveles de igualdad entre mujeres y hombres no vamos a hacer ningún cambio profundo en la sociedad”.
Texto: Guillermo Capoya
Fotos: Pablo Aguirre
Maquillaje: Lelilén Edith